Trastorno Desafiante Opositivo en niños

Cuando la oposición toma otro color

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Todos los niños hacen berrinches pero ¿Qué pasa cuando se trata de algo más? Te contamos sobre el Trastorno Desafiante Opositivo, en niños.

Un comportamiento que traspasa los límites

El Trastorno Desafiante Opositivo u Oposicionista (TDO), también conocido como Trastorno Negativista Desafiante (TND), es un trastorno del comportamiento que se suele diagnosticar en la infancia.

Aunque suele asociarse con otros trastornos, como el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) y el Trastorno de Conducta, se caracteriza por cierto patrón de comportamiento sobre el que queremos contarte. Este patrón suele acercarse a una forma negativista, hostil y desafiante hacia figuras de autoridad, como padres, maestros u otras figuras de autoridad.

¿Y qué síntomas tiene este trastorno? Algunos de los síntomas más comunes del TDO son:

1.Frecuentes arrebatos de ira:

Los niños con TDO pueden tener dificultades para controlar sus emociones, lo que puede manifestarse en berrinches intensos y frecuentes. Estos episodios pueden ocurrir en respuesta a situaciones cotidianas o a la frustración.

2.Negarse a obedecer las reglas:

Tienden a desafiar abiertamente las reglas, peticiones o  instrucciones de los adultos. Pueden negarse a seguir las normas en casa, en la escuela u otros entornos, de manera firme, desafiante y hasta hostil.

3.Discutir con adultos:

El desafío hacia el adulto se presenta de forma habitual en este trastorno. Los niños desafían directamente a los adultos, discutiendo con ellos y cuestionando sus instrucciones. Pueden mostrar un comportamiento desafiante, despectivo, agresivo o de rechazo hacia las figuras de autoridad.

4.Culpar a otros:

En lugar de asumir la responsabilidad por sus acciones, los niños pueden culpar a otros por sus errores o mal comportamiento. Suelen tener dificultades para aceptar críticas o correcciones.

5.Ser fácilmente molesto o enojarse:

Los niños con TDO pueden tener un temperamento irritable y estar propensos a enojarse con facilidad. Pueden reaccionar de manera exagerada ante situaciones que consideran injustas o frustrantes, incluso si se trata de planteos sencillos o razonables a ojos del adulto.

6.Ser rencoroso o resentido:

Los niños pueden guardar rencores por largo tiempo y ser resentidos hacia quienes perciben como injustos o autoritarios. Pueden tener dificultades para perdonar y olvidar los conflictos pasados, agarrándose fuertemente del rencor y marcando a la figura que resienten.

Quizás más de uno pueda opinar, con total validez, que cualquier niño puede hacer berrinches o desafiar la autoridad, y esto es cierto. Es por eso que resulta importante tener en cuenta que cierto nivel de comportamiento desafiante y opositivo es normal en niños en desarrollo, pero cuando estos comportamientos son persistentes, graves y afectan significativamente la vida diaria del niño, puede ser indicativo de un Trastorno Desafiante Opositivo.

Estos síntomas pueden causar dificultades fuertes en la vida diaria del niño, afectando sus relaciones interpersonales, su rendimiento académico y su bienestar emocional. Así que, para que se diagnostique TDO, los síntomas deben ser persistentes y severos. Frente a cualquier sospecha, es clave es importante buscar la evaluación y el tratamiento adecuados por parte de profesionales de la salud mental, para ayudar a nuestros hijos a tener la mejor infancia, bienestar y calidad de vida posible.

Heliana Moriya

Docente de música de niveles inicial, primario y secundario

Psicopedagogía