responsabilidad

5 consejos para enseñar a tu hijo a ser responsable

Esta cualidad tan beneficiosa puede ayudarle en su desarrollo

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Son muchos los valores y enseñanzas que debemos transmitir a nuestros hijos. Uno de ellos, fundamental para que tenga éxito en la vida, es la responsabilidad, ya que las personas responsables son capaces de reflexionar antes de actuar y tomar decisiones correctas.

Ser responsable es esencial para evitar peligros y saber tomar decisiones

La responsabilidad es una cualidad que, en parte, va ligada al carácter de la persona y al orden de nacimiento. Así, los primogénitos suelen ser más serios y responsables que los pequeños, que son, normalmente, más alocados. Pero, además, la responsabilidad es un valor que puede, y debe, enseñarse desde pequeños ya que aporta múltiples beneficios:

  • Permite evitar ciertos peligros al reflexionar antes de actuar.
  • Ayuda a valorar las consecuencias de cada acto y a aceptar la responsabilidad por las mismas.
  • Permite tomar decisiones son la interferencia de los demás, apropiadamente y dentro de las normas sociales.
  • Nos ayuda a superarnos y mejorar, así como a ser autosuficientes y tener más autoestima.

¿Cómo enseñarles a ser responsables?

Enseñar responsabilidad es, básicamente, enseñar a saber escoger entre diferentes elecciones sabiendo que cada una de ellas tiene sus propias consecuencias, de las que luego hay que responsabilizarse.

Un niño responsable es capaz de

  • Conseguir sus propios objetivos sin pisar a nadie.
  • Reconocer sus errores.
  • Pedir perdón.
  • No echar la culpa a los demás.
  • Decidir por sí solo.
  • Realizar las tareas de la casa y el colegio sin que nadie le obligue a ello.
  • Etc…

Para enseñar responsabilidad a tus hijos debes seguir los siguientes consejos:

  1. Asígnale desde pequeño diversas tareas de la casa, acordes a su edad y sus capacidades.
  2. Dale autonomía para que se vista, coma, haga la cama… No debes hacerlo todo tú por él.
  3. Establece una serie de normas y límites y enséñale cuáles son las consecuencias si no las respeta.
  4. Motívale y elógiale cada vez que se comporte responsablemente, incluso aunque haya cometido un error. Es más importante que lo reconozca y pida perdón que el fallo en sí.
  5. No le subestimes ni le sobreprotejas, deja que tome sus propias decisiones y cometa sus propios errores.

Ayúdale a tomar decisiones valorando las consecuencias de cada elección para que aprenda a hacerlo solo más adelante.