Cómo educar a tu hijo para que no le manipulen

manipulación

Manipular a otros para conseguir beneficios propios es algo que ha existido siempre en nuestra sociedad. A pesar de ello, los padres no quieren que eso les ocurra a sus hijos. Por eso es tan importante enseñar a los niños a que no se dejen manipular por otros.

La persona manipulada piensa que debe hacer lo que otros le pide

Los niños a medida que crecen amplían su círculo social y, además de relacionarse con sus familiares más cercanos, también van a la escuela, tienen amigos en su vecindario o hacen otros amigos en las actividades extraescolares.

Las relaciones interpersonales son importantes porque además de conformar la identidad y personalidad de los pequeños, necesitan formar parte de un grupo en el que se sientan socialmente aceptados y seguros.

Es fundamental que los vínculos sociales que los niños establecen con las personas que están en su vida diaria sean positivos porque esto les ayudará a tener una fuerte autoestima.

En cambio, cuando las relaciones se basan en algo tan tóxico como la manipulación, los niños sentirán que pierden su identidad y que no pueden ser ellos mismos. Las consecuencias de la manipulación nunca serán buenas en el desarrollo de un niño.

Cómo saber si un niño está siendo manipulado

Existen algunas señales de alarma que pueden advertirte sobre si un niño está siendo manipulado por otros.

Las relaciones interpersonales son de muchas formas, como cuando un niño más movido necesita un amigo más calmado para encontrar ese punto de equilibrio en su interior. Esto no es malo ni tampoco es manipulación.

En cambio, en el caso de que en una relación entre dos personas (en este caso, niños) no esté equilibrada y haya una parte con más poder sobre la otra entonces es cuando empieza el problema.

La manipulación suele recaer en niños sumisos por otros que tienen un carácter más fuerte.

Señales que indican que un niño está siendo manipulado 

1. Parece otro niño

Poco a poco el niño comienza a parecer una persona diferente a causa de la influencia de otros. Por ejemplo, cambia su forma de vestir, de pensar e incluso de actuar.

No para de hablar del otro niño. Si es un niño en concreto quien le manipula, es posible que no pare de hablar de este. Incluso si hablas mal de su “amigo” le defenderá “a capa y espada”.

2. No escucha lo que le aconsejas

Piensa que su amigo le quiere por encima de todas las cosas puesto que la manipulación tiene mucho que ver con esto: hacer creer al “sumiso” que es el mejor únicamente para conseguir un beneficio propio.

Cuando la persona manipulada deja de ser “útil” simplemente deja de importar… Pero durante la manipulación, el manipulado piensa que realmente la otra persona le quiere y le trata bien, algo que hará que no escuche tus consejos y mucho menos si tiene que ver con alejarse de su “amigo”.

3. No tiene iniciativa propia

Te has dado cuenta de que no tiene iniciativa propia y que siempre espera a que su amigo decida algo para poder actuar. Parece que no es capaz de pensar por sí mismo por si a ese “amigo” le molesta algo que dice o hace.

4. Empieza a notarse cierta dependencia emocional

Cuando una persona es manipulada por otra, se comienza a ver cierta dependencia emocional hacia la persona manipuladora.

Esto hará que los problemas emocionales aparezcan rápidamente. Si su “amigo” se enfada con él o hay algún tipo de problema en la relación, la persona manipulada lo pasará realmente mal e incluso su autoestima sufrirá grandes daños.

Parece que solo está “bien” cuando el manipulador tiene una buena relación (aunque sea por beneficio propio) con él.

Cuándo y por qué ocurre

  • Normalmente esta manipulación puede ocurrir de manera más habitual en la infancia puesto que los niños tienen una personalidad más vulnerable al faltarle experiencias por vivir y por aprender.
  • Los niños que manipulan pueden provenir de un ambiente tóxico en el hogar donde han aprendido manipulación o simplemente son niños con cierta picardía que se aprovechan de los que ven que son más sumisos.
  • Los niños y niñas buscan ser aceptados socialmente para sentirse bien y es posible que, si tiene baja autoestima y encuentra en otro cierta cercanía emocional, se deje manipular (sin darse cuenta) para que esa relación no se rompa.
  • Aunque a medida que la manipulación aumenta el niño manipulado comenzará a sentirse mal consigo mismo por esa falta de identidad que aparece en su persona.
  • Al principio parece una buena relación, pero después, sin saber por qué, comenzará a sentirse mal, pero tampoco sabrá cómo alejarse de esa relación tóxica de poder-sumisión.

Cómo evitar la manipulación en los niños

  • Los niños deben crecer sabiendo que en un grupo entre iguales no debe existir un líder al que todos sigan y obedezcan. Todos deben aportar parte de su personalidad a ese grupo de amigos para que realmente sea un grupo heterogéneo donde todos importan.
  • Es fundamental trabajar desde que son pequeños sobre la diversidad cultural, la aceptación de las diferencias entre personas y, sobre todo, que su voz también es importante esté dónde esté y sin importar con quién se esté relacionando.
  • Puedes evitar que ocurra este tipo de problemas apoyando tu educación con cuentos que hablen sobre la diversidad entre las personas, la importancia de la amistad o la identidad dentro de un grupo.
  • Aunque la clave siempre estará en educar a los niños desde el respeto hacia uno mismo y hacia los demás, en la inclusión y la diversidad social. Tendrá suficiente confianza en sí mismo para que otros no le manipulen y dejará de hacer cosas por los demás que realmente no quiere.

Este artículo está enfocado a los niños, pero la manipulación no tiene edad, por lo que es algo que puede ocurrir tanto en la infancia o adolescencia como en la vida adulta.

Es importante que, si se detecta manipulación hacia uno mismo, se ponga remedio lo antes posible.