¿Cómo interpretar el Test de Familia?

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El Test de Familia es una prueba muy usada en psicología infantil que se creó en 1952. Consiste en pedir al niño que dibuje a su familia (o a una familia cualquiera) para posteriormente analizar cada detalle del dibujo y sacar conclusiones en base a los elementos dibujados, como su forma o su tamaño.

El Test de Familia consiste en pedir al niño que dibuje una familia para ver cómo son sus lazos afectivos y su relación con su propia familia

La psicología infantil no es sencilla y, sobre todo en niños pequeños, puede resultar complicado averiguar qué le pasa, por qué está triste o por qué muestra comportamientos inapropiados. Por eso, en 1952 el psicólogo Porot creó esta prueba que consiste en pedir al niño que dibuje a una familia, que puede ser la suya o una cualquiera (en cuyo caso luego hay que saber a qué miembro real pertenece cada dibujo).

Test de familia: ¿para quién está indicado?

Se puede hacer a niños de entre 5 y 15 años y debe realizarse siempre por un psicólogo experto. Para llevarla a cabo se ofrece al niño o la niña los materiales necesarios para dibujar y se le pide que pinte con total libertad y sin límite de tiempo. Mientras dibuja, es conveniente ir anotando qué pinta el niño primero y cómo lo hace.

Una vez termina, se le felicita por el trabajo hecho y se le hacen preguntas para aclarar una serie de cuestiones, como ¿Dónde están los personajes? ¿Quién es cada uno? ¿Qué ocurre? ¿Cuál es el más bueno? ¿Y el menos bueno? ¿Con cuál te gusta estar?

Test de familia: ¿cómo analizar los resultados?

A la hora de analizar las respuestas y los dibujos hay que tener en cuenta la edad del niño y sus respuestas. Luego, se analiza el dibujo de la siguiente manera:

  1. Tamaño que ocupa el dibujo respecto al papel. Por ejemplo, un dibujo muy grande se relaciona con niños extrovertidos y seguros, mientras que los dibujos pequeños en un rincón se asocian con niños retraídos, temerosos, desconfiados o tímidos.
  2. Tipo de trazo. Las formas curvas revelan sensibilidad e imaginación, mientras que las rectas indican tenacidad y voluntad.
  3. Orden de dibujo de cada personaje. Generalmente, el personaje que pinta primero es el más importante para el niño, por lo que suele ser la madre. Si se dibuja a sí mismo primero, es un niño egocéntrico o con miedo a la separación. Si dibuja a algún miembro muy separado de los demás puede indicar celos o problemas con él.
  4. Omisión de algún familiar. Si no pinta a alguno de los miembros de la familia puede expresar celos, rechazo o temor hacia él. En caso de que no se pinte a sí mismo, puede ser por baja autoestima.
  5. Otros elementos. También puede ser interesante analizar los elementos ajenos a la familia que el niño haya incluido en el dibujo.

Después, se analizan uno a uno cada uno de los personajes dibujados teniendo en cuenta su tamaño (normalmente, el personaje más grande suele ser el más importante) y la forma de cada una de sus partes (boca, ojos, pelo, cuerpo, piernas, etc.).

Con todos estos datos se pueden extraer conclusiones muy interesantes acerca del niño, su personalidad, sus lazos afectivos con los demás miembros de la familia, sus problemas o sus sentimientos.

Irene García Pérez

Periodista / España

Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid.