6 Tips para integrar a los hijos cuando cocinamos

Educando a nuestros jóvenes asistentes de cocina

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Cocinar es solo una de muchas tareas importantes a la hora de preparar una comida. ¿Y si pudiéramos involucrar un poco más a nuestros hijos en el proceso para aprender y disfrutar con ellos? ¡Hay formas concretas de empezar a lograrlo!

Una experiencia que nutre toda la familia

En algunas culturas y hogares, la cocina está asociada exclusivamente a un miembro de la familia, principalmente por sus dotes culinarias o por mostrar mayor interés que el resto.

¿Pero quién dijo que esto no puede extenderse al resto de la familia, aunque no sea cocinando? Integrar a nuestros hijos en la cocina puede ser una experiencia divertida y educativa para todos.

No solo se fomenta el trabajo en equipo, sino que también se promueve la creatividad y se fortalecen los lazos familiares.

También es cierto que puede costarnos dar el primer paso y delegar responsabilidades, especialmente en niños que todavía están aprendiendo muchas habilidades básicas.

Por esta razón, presentamos a continuación algunos consejos y estrategias prácticas en la cocina para lograr una integración exitosa y acorde al momento de cada hijo:

1.Establecer roles y responsabilidades:

Asignar tareas específicas a cada miembro de la familia puede hacer que la experiencia en la cocina sea más organizada y eficiente. Por ejemplo, uno puede encargarse de lavar las verduras, otro de cortar los ingredientes y otro de mezclar los condimentos. De esta manera, todos se sienten parte importante del proceso y con dificultades escalonadas.

2.Crear un ambiente seguro:

Es fundamental establecer reglas básicas de seguridad en la cocina, especialmente cuando se involucran niños. Enseñarles a manejar cuchillos con cuidado, a mantener una distancia segura de la estufa caliente y a usar guantes para protegerse en caso de manipular utensilios calientes, son medidas importantes a tener en cuenta y que nos darán más confianza para delegar.

3.Elegir recetas adecuadas:

Optar por recetas sencillas y adecuadas para la edad de los niños es clave para mantener su interés y motivación. Postres, galletas, ensaladas o platos que no requieran técnicas culinarias complicadas suelen ser buenas opciones para empezar (y para darles de probar mientras preparan).

4.Involucrar a los niños en la planificación:

Permitir que los niños elijan las recetas o los ingredientes a utilizar puede hacer que se sientan más entusiasmados y comprometidos con la actividad. Además, esto les ayuda a desarrollar habilidades de toma de decisiones, conocimiento culinario y creatividad.

5.Convertir la cocina en un espacio de aprendizaje:

Aprovechar el momento en la cocina para enseñar a los niños sobre nutrición, matemáticas (al medir ingredientes), ciencia (al explicar procesos de cocción) y geografía (al hablar sobre el origen de los alimentos) puede hacer que la experiencia sea enriquecedora, integradora y educativa.

6.Celebrar los logros en familia:

Reconocer y elogiar el esfuerzo de cada miembro de la familia en la cocina es fundamental para fomentar la autoestima y el trabajo en equipo. Disfrutar juntos de la comida preparada y compartir anécdotas sobre la experiencia puede fortalecer los lazos familiares.

En resumen, integrar a otros familiares, incluyendo a los niños, en la cocina puede ser una actividad enriquecedora y divertida si se siguen consejos y estrategias prácticas.

Si tomamos la iniciativa al establecer roles claros, crear un ambiente seguro, elegir recetas adecuadas, involucrar a los niños en la planificación, convertir la cocina en un espacio de aprendizaje y celebrar los logros en familia, de repente no suena tan complicado, ¿no? Y ni hablar si encima logramos que cocinar no nos lleve tanto tiempo y esfuerzo solos. Ya no hay excusas: ¡Anímate a cocinar en familia y disfrutar de momentos inolvidables juntos.

Joaquín Sombielle

Licenciado en Psicología

Docente de piano y lenguaje musical