¿Qué es el aprendizaje basado en problemas?

Descubre de qué se trata esta nueva metodología

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El modelo tradicional de aprendizaje en el que el profesor explica la lección y el alumnado atiende no es suficiente para preparar a los chicos y chicas para el mundo en el que van a vivir y trabajar. Por eso, han surgido nuevas metodologías de enseñanza, como el aprendizaje basado en problemas. Descubre en qué consiste.

¿En qué consiste el aprendizaje basado en problemas (ABP)?

Este tipo de metodología educativa, conocida por sus siglas ABP, sigue un esquema de aprendizaje inverso: primero se presenta el problema o tema y luego se busca la información para resolverlo.

El ABP busca que el alumno sea el protagonista de su propio aprendizaje, en vez de un mero espectador. Es una metodología similar al aprendizaje basado en proyectos, habitual en Educación Infantil.

Esta metodología nació en la Universidad de MacMaster (Canadá) en los años 1970. En un principio buscaba mejorar la calidad de la educación de los profesionales de medicina para que estuviera más centrada en los problemas de la vida real que se iban a encontrar a lo largo del transcurso de su profesión. De igual modo, al aplicarla en los colegios o institutos se busca que los alumnos estén mejor preparados para su integración al mundo laboral.

Las claves principales de este tipo de aprendizaje son:

  • Motivar a los estudiantes para que comprendan más a fondo los temas y conceptos estudiados.
  • Ayudar a que los alumnos aprendan a tomar sus propias decisiones, las entiendan y las defiendan mediante el método científico.
  • Incorporar los contenidos del currículo escolar en cada problema.
  • Si se recurre a un proyecto de varias etapas, las iniciales serán abiertas y atractivas para captar el interés del alumno.
  • Promover en los estudiantes tres aspectos básicos: la gestión del conocimiento, la práctica reflexiva y la adaptación a los cambios.
  • El profesor es un mero guía.
  • La finalidad es formar personas capaces de analizar y enfrentarse a los problemas que tendrán que hacer frente al llegar a la vida laboral. De esta forma, estarán mejor preparados cuando lleguen a este momento.

¿Qué beneficios presenta este tipo de aprendizaje?

  • Mejorar el pensamiento crítico.
  • Aprender a resolver problemas.
  • Mejorar la empatía, la colaboración y el respeto a las opiniones de los demás.
  • Gestionar las emociones.
  • Mejorar las habilidades de comunicación.
  • Enseñar a analizar información y datos, interpretarlos y relacionarlos.
  • Potenciar la autonomía y la responsabilidad.
  • Aumentar la curiosidad y las ganas de aprender.
  • Motivar a los chicos y las chicas.

¿Cómo desarrollar el aprendizaje basado en problemas?

  • Definir la idea o concepto a enseñar

Lo primero que debe hacer el profesor es elegir una idea o un concepto, seleccionado de entre el temario para ese curso, y luego pensar en un problema o trabajo basado en esa idea.

El concepto se puede trabajar en una sola asignatura o en varias a la vez. Después, hay que enumerar los objetivos y competencias de aprendizaje que los alumnos deben desarrollar. Es conveniente que se trabaje en equipos o mediante colaboración.

  • Contextualizar el trabajo

Hay que contextualizar ese problema al mundo real para que los chicos estén más motivados. Tiene que tener una aplicación real para que vean que sirve de algo.

  • Introducir el problema en etapas

Hay que introducir el problema en etapas para que los estudiantes puedan identificar los temas de aprendizaje que los llevarán a investigar los conceptos objetivo.

Para ello, el profesor puede hacerse una serie de preguntas para tener más claro lo que busca, como qué cuestiones de aprendizaje se identificarán, cómo se estructurará el problema, cuánto tiempo durará la búsqueda de información y soluciones, qué recursos necesitarán, que información se les dará, etc.

Irene García Pérez

Periodista / España

Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid.