¿Qué es la alergia a la proteína LTP?

Te contamos de qué se trata y cómo puedes prevenirla

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Aunque su nombre suena raro y es muy desconocida, lo cierto es que es la alergia a la proteína LTP es la cuarta alergia alimentaria más habitual, por lo que conviene saber en qué consiste por si acaso alguno de tus hijos la padece.

¿Qué es la alergia a la proteína LTP?

La proteína LTP, llamada así por sus siglas en inglés de «lipid transfer protein» o «proteína transportadora de lípidos», es un tipo de proteína vegetal que se encuentra en muchas plantas, ya que les sirve para defenderse del ataque de bacterias o agentes externos como el frío o la salinidad que pueden ponerlas en peligro. Por lo tanto, se encuentra en la piel y la cáscara de alimentos de origen vegetal como frutas, semillas, frutos secos, legumbres, hortalizas y cereales.

En las personas que sufren este tipo de alergia, cuando entran en contacto con la proteína LTP, su sistema inmunitario la reconoce como peligrosa, liberando histamina para protegerse de ella, lo que provoca los síntomas típicos de una alergia alimentaria.

Existen muchos tipos de proteínas LTP, pero, al ser muy similares entre sí, causa muchas alergias cruzadas entre estos alimentos y los pólenes ambientales, lo que hace que el organismo pueda generar anticuerpos IgE ante alimentos que realmente no contienen la proteína LTP, pero han estado en contacto con ella.

La alergia más habitual en España a la proteína LTPPrup3 (LTP del Melocotón), que se encuentra en todas las frutas de las Rosáceas (melocotón, nectarina, albaricoque, fresquilla, paraguaya, manzana, fresa, pera, ciruela, cereza y almendra).

Otras proteínas LTP frecuentes son:

  • PR-2: plátano, patata, tomate.
  • PR-3 (quitinasas): castaña, aguacate, plátano.
  • PR-4 (quitinasas): nabo, saúco.
  • PR-5 (taumatina): manzana, cereza, pimiento, kiwi, uva.
  • PR-10: manzana, cereza, albaricoque, pera, apio, zanahoria, avellana, patata, perejil.
  • PR-14 (LTP o proteínas transportadoras de lípidos): melocotón, manzana, cereza, albaricoque, ciruela, soja, espárrago, lechuga, uva y zanahoria.
  • Profilinas: gran variedad de frutas y hortalizas.
  • Proteasas: papaya, higo, piña, kiwi, soja, melón.

Síntomas de la alergia a la proteína LTP

  • Síndrome de Alergia Oral (SAO), prurito oral o de la boca y la garganta
  • Náuseas, vómitos, dolor abdominal y/o diarrea
  • Ronchas y urticaria por toda la piel
  • Rinitis
  • Conjuntivitis
  • Asma
  • Edema de glotis
  • Anafilaxia

En algunos casos, se puede producir una reacción anafiláxica que puede ser grave si no se trata a tiempo.

¿Cómo se diagnostica y se trata esta alergia?

El problema de esta alergia es que no suele desencadenarse solo por tocar o consumir algún alimento que contenga esta proteína. Su ingesta debe ir acompañada de algún cofactor que active esta proteína, como hacer ejercicio físico, tener sueño o cansancio extremos, la menstruación, tener fiebre o alguna infección o tomar un antiinflamatorio tipo AINE.

Es decir, una persona que sufre esta alergia puede comerse un melocotón sin que le pase nada, pero si justo después de comerlo se pone a correr, se desencadena la alergia. Por eso, no siempre es fácil saber a qué tiene alergia el niño, ya que esta no va a desencadenarse siempre tras comer una serie de alimentos.

Esto ocurre por aceleración de la absorción del alimento en el intestino, por lo que no solo hay que diagnosticar los alimentos a los que tiene alergia el niño, sino también los cofactores que lo activan para poder evitarlos.

Los cofactores ayudan a que se liberen mediadores de la inflamación a través de la “rotura” o degranulación de las células que intervienen en una reacción alérgica (como los mastocitos o basófilos).

Por lo tanto, para diagnosticar correctamente esta alergia hay que realizar las pruebas habituales de la alergia, es decir, la técnica prick-prick que consiste en pinchar al niño diferentes sustancias en el brazo para ver a cuál reacciona, además de hacer una analítica con IgE específicas frente a alimentos y frente a LTP.

Después, habrá que estudiar el historial de reacciones del niño para poder averiguar los cofactores ante los que reacciona en su caso.

Así se trata esta alergia alimentaria

En cuanto al tratamiento, como ante cualquier alergia, lo fundamental es evitar el alérgeno. Es decir, seguir una dieta de evitación en la que se elimine de la alimentación del niño aquellos alimentos que puedan desencadenar la alergia.

Pero, como decíamos, la alergia no siempre surgirá al consumirlos, a veces basta con tocar la piel, por lo que pelándolos se pueden comer. Otras veces, hay que correr o hacer algo concreto tras su ingesta, por lo que podrían consumirse si se evitara ese cofactor… Cada caso es diferente, por lo que habrá que ir haciendo pruebas con el alergólogo para saber qué alimentos puede consumir que contengan esta proteína, cuáles puede comer pelados y lavados, cuáles no puede consumir ni en trazas, etc.

También existe una vacuna sublingual específica para la LTP del melocotón. Si fuera la que más alergia causa al niño, se le podría aplicar para evitar reacciones graves.

Además, es necesario que el niño o su familia lleven siempre encima adrenalina precargada por si sufre una reacción anafiláxica.

Irene García Pérez

Periodista / España

Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid.