Estado de flow: ¿Qué es y para qué sirve?

Herramientas para amigarse con la tecnología

estado-flow

Con frecuencia podemos encontrarnos desorientados o escépticos ante los avances tecnológicos, y nos cuesta ver una forma sana de relacionarnos con ellos. Felizmente, existen hoy numerosos avances en la psicología que permiten considerar esa cuota de esperanza necesaria para acompañar a nuestros hijos atravesados por la era de la información, como el estado de flow.

La atención plena puede también ser muy positiva si se la direcciona y complementa correctamente

No es ninguna novedad que en los últimos 10 años, desde la aparición de smartphones y tablets, tanto niños como adultos han comenzado a volcar gran parte de su atención hacia estos dispositivos, ya sea para el simple ocio o para las más complejas tareas de trabajo y/o emprendimientos.

Es también cierto que muchas familias se preocupan por cómo estas conductas pueden afectar al crecimiento y salud mental de sus hijos, y para evitar posibles problemas a futuro, la tecnología en ocasiones puede terminar por considerarse una influencia negativa.

Si bien esta preocupación es natural y lógica, ¿sabías que esta atención plena puede también ser muy positiva si se la direcciona y complementa correctamente? Para responder esta pregunta, la psicología positiva nos introduce el concepto del “estado de flow o fluir”.

¿Qué es el estado de flow?

Mihály Csíkszentmihályi se refiere al “flow” como un estado donde lo que sentimos, pensamos y deseamos ocurren al mismo tiempo. Suele aparecer durante actividades que requieren un esfuerzo mental moderado y razonable. Y es que si la tarea es demasiado exigente puede causar frustración y ansiedad, mientras que si es excesivamente fácil puede resultar demasiado relajante y aburrida.

Actividades como el ajedrez, dibujar, practicar deportes o tocar un instrumento pueden ayudarnos a alcanzar este fluir. Todas ellas requieren de nuestra completa atención en el tiempo presente. Además, todas tienen metas y reglas claras que no nos dan tiempo a pensar, sino a actuar. Esto produce un desgaste mental muchas veces necesario en nuestro desarrollo.

Visto así, a lo mejor propuestas usualmente catalogadas como “hobbies” o “de ocio” pueden ayudar significativamente a los niños y adolescentes en su aprendizaje, desarrollar nuevos desafíos, y descubrir nuevas habilidades en el camino.

El estado de flow con las nuevas tecnologías

¿Pero es realmente posible alcanzar el estado de flow con las nuevas tecnologías? Es innegable que muchos de los ejemplos anteriores pueden encontrarse fácilmente en miles de apps móviles. Estas se desarrollan y actualizan año a año, ya sea a través de plataformas deportivas y educativas, o los videojuegos.

Incluso estos últimos, históricamente vistos como una potencial amenaza de fomentar adicciones y violencia, actualmente ofrecen opciones más que interesantes para poner a prueba las capacidades mentales en niños (¡y adultos!).

No cualquier juego es ideal para estas edades. Sin embargo, cada vez se vuelve más fácil descubrir juegos plagados de puzzles, acertijos y ejercicios de reacción rápida.

La experiencia virtual nunca es la misma que la física. Por ello, introducir este tipo de apps en la vida cotidiana habilitan al niño a que pueda explotar toda esa inmensa capacidad de atención. No solo para las redes sociales, memes y videos graciosos, sino también para experiencias que los desafíen y comprometan a desarrollar sus capacidades actuales.

Joaquín Sombielle

Licenciado en Psicología

Docente de piano y lenguaje musical