Del juego al deporte para la infancia

Tips, estrategias y deportes con el foco en la diversión

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¿Cómo podemos hacer la experiencia infantil más entretenida cuando se proponen a realizar un deporte? ¿Cualquier deporte es bueno para su edad? ¿Qué cosas deberíamos tener en cuenta desde nuestro lugar parental? Esas son algunas de las preguntas que buscamos responder a continuación.

Fomentar una experiencia personalizada según la edad puede ser la pieza clave

Que realizar actividad física tiene efectos muy positivos tanto en niños y niñas como en adultos no es ninguna novedad para nadie a esta altura. Los beneficios son innumerables: permite mantener un peso saludable, ayuda a reducir el estrés, fomenta una mejor calidad del sueño, etc.

Aun así, cuando se trata de primera infancia, o hasta los 8 años, no siempre es tan sencillo introducir el deporte de forma sostenida y naturalizada en sus rutinas. El motivo principal tiene que ver con el hecho de que, por más positiva que sea la actividad para su bienestar general, esta no les resulta divertida o estimulante.

Tal vez por legado familiar, factores culturales o simplemente por ignorancia, como padres, damos por hecho que cualquier deporte va a estar bien para nuestros hijos porque “siempre suma”.

O quizá nos limitamos a ciertos deportes porque “es lo que jugaba mi papá de chico y le hizo muy bien”. Por eso es que con la intención no alcanza y sería mucho más útil realizar un poco más de investigación.

Por lo tanto, fomentar una experiencia personalizada según la edad y características de nuestros hijos puede ser la pieza faltante que los ayude a terminar de incorporar el deporte en sus vidas.

¿Qué características deberían tener los deportes que practiquen?

¿Qué estrategias serían entonces más adecuadas para infantes en pleno desarrollo?

  • Siendo que el juego es lo primordial en esta etapa infantil, se recomienda alentar a practicar el deporte por el disfrute y no por la competencia o por el hecho de convertirse en ganadores.
  • Buscar deportes que trabajen la soltura y la agilidad, ya que son cualidades que les ayudarán a predisponerse a un mayor abanico de deportes para elegir y/o combinar.
  • No olvidar el énfasis en el compañerismo. No solo por la importancia de cultivar el valor de la tolerancia y los buenos tratos, sino porque realizar actividades de forma grupal y consciente expande aún más la idea de juego. Divertirse en soledad está bien, pero lograr la experiencia grupalmente potenciará la diversión significativamente.

Ahora, con esto en mente, ¿qué deportes podríamos tener en cuenta?”

Artes marciales

Ideales desde los 4 años en adelante, las artes marciales son consideradas de las mejores actividades para niños y niñas. No solo porque desarrolla la disciplina, el flujo del tiempo y la agilidad, sino porque es un deporte generalmente estimulante. Como suele ocurrir de forma grupal, la experiencia suele ser muy positiva.

Tenis/Paddle

Más allá de su popularidad, estos deportes de raqueta son ampliamente recomendables porque integran técnica, resistencia y coordinación de movimientos. Al mismo tiempo, la dinámica de saque y devolución como juego entre amigos o familiares genera un entusiasmo progresivo pero sólido. Por lo tanto, recomendamos alternar con clases para aprender y partidos/sets/games para distender y divertirse. Edad recomendada: entre los 4 y 6 años.

Ciclismo

Uno de los deportes más fáciles de incorporar en familia. Recomendado para empezar a partir de los 6 años, el ciclismo trabaja principalmente la autoestima y la coordinación de movimientos, con el plus de que les permite alcanzar lugares de forma autónoma. Este deporte tiene un beneficio doble: Tanto un padre como un hermano mayor pueden enseñarles a andar en bicicleta fácilmente, y se pueden proponer a la vez objetivos tales como pedalear hasta el almacén del barrio o al colegio.

Natación

Posiblemente, el deporte más recomendado por expertos por su completo trabajo sobre la resistencia, la coordinación y el cuerpo en general. Una gran ventaja en el caso de Latinoamérica es que es una actividad se puede introducir durante las vacaciones de verano. Siendo que suele hacer calor, los niños suelen contar con más energías y tiempo por el receso escolar, nadar puede ser una actividad ideal para compartir entre viejos conocidos y/o nuevas amistades.

Joaquín Sombielle

Licenciado en Psicología

Docente de piano y lenguaje musical